Un postre extranjero con corazón tico
Si revisan este recetario, notarán que la gran mayoría de nuestras preparaciones huelen a leña, a maíz y a tardes de café en Costa Rica. Sin embargo, en la mesa de los Rojas Herrera hay una deliciosa excepción a la regla: nuestro infaltable Cheesecake.
Aunque está muy lejos de ser un plato típico de la gastronomía costarricense, esta receta lleva tantas generaciones con nosotros que ya la sentimos tan nuestra como el pan casero. Se ha convertido en el invitado de honor en cumpleaños, aniversarios y ocasiones especiales. Al principio, quizás era un postre “raro” entre nuestras comidas tradicionales, pero el paladar se acostumbra a lo bueno, y hoy en día lo hemos incorporado a nuestra cotidianidad con muchísimo cariño.
No es el típico postre tico, pero es, sin duda, un postre con sello Rojas Herrera. Su textura cremosa y esa superficie perfectamente caramelizada hacen que cada celebración valga la pena.
Ingredientes
- 1 taza + 1 cucharada de queso crema
- 1/3 de taza + 3 cucharadas de azúcar
- 2 huevos
- 1/2 taza de crema dulce
- 1.5 cucharadas de harina de trigo todo uso
Instrucciones paso a paso
1. La preparación previa: El secreto para una textura perfecta y sin grumos es la temperatura. Saque todos los ingredientes de la nevera al menos 15 minutos antes de comenzar para que estén a temperatura ambiente.
2. Listos para hornear: Precaliente su horno a 200°C. Prepare un molde pequeño (de unos 14 cm de diámetro) forrando todo el interior, tanto el fondo como las paredes, con papel encerado o papel especial para hornear. Esto evitará que se pegue y facilitará el desmolde.
3. El cremado: En un tazón amplio, bata el queso crema junto con el azúcar hasta obtener una mezcla suave. Agregue los dos huevos y siga mezclando muy bien hasta que se integren por completo.
4. Los toques finales: Incorpore la crema de leche a la mezcla. En este punto, una los ingredientes con suavidad, sin batir de más, solo lo necesario para que se integren. Finalmente, tamice la harina (pásela por un colador fino para evitar grumos) y agréguela a la mezcla. Revuelva con movimientos envolventes solo hasta que la harina desaparezca en la masa.
5. Al calor del horno: Vierta toda la mezcla en el molde previamente forrado. Lleve al horno y cocine por un tiempo de entre 45 a 55 minutos. Sabrá que está listo cuando el centro esté cocido y la superficie del cheesecake haya adquirido ese hermoso y característico color caramelizado u oscuro.
Nota de la familia: Déjelo enfriar a temperatura ambiente antes de desmoldarlo y, si la paciencia se los permite, refrigérelo un par de horas antes de servirlo para que la textura sea aún más firme y cremosa.
