Skip to content

Pan de Piña

Una sorpresa en la mesa de la abuela

En la repostería tradicional, hay recetas clásicas y luego están esas combinaciones únicas que se convierten en leyendas familiares. Este “Pan de Piña” es, sin duda, una de las recetas más inesperadas y raras del repertorio de la abuela María Elena.

Lo que hace a este postre tan especial es su ensamblaje: un bizcocho esponjoso con un toque cítrico de naranja, que al salir del calor del horno se empapa con un almíbar de piña y canela, para finalmente ser bañado por un glaseado cremoso y suave.

Es un postre que no sabe esperar. Cuando Doña María Elena lo sacaba del horno, la noticia corría rápido por la casa. Literalmente, la bandeja entera desaparecía esa misma tarde; a la familia le gusta tanto que es imposible comerse solo un pedazo. Aquí les compartimos el secreto de esta delicia sureña.


Ingredientes

Para el bizcocho (Pan):

  • 6 huevos
  • 1 taza de azúcar
  • ¼ barra de mantequilla (a temperatura ambiente)
  • 1 taza de jugo de naranja natural
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • 2 tazas de harina
  • 2 cucharadas de polvo de hornear (Royal)

Para la cobertura de Piña:

  • 1 ½ tazas de piña fresca picada en cuadritos
  • Azúcar al gusto (según el dulzor de la piña)
  • Canela al gusto (en astilla o en polvo)
  • Un chorrito muy pequeño de agua

Para el Glaseado (Crema blanca):

  • 1 ½ tazas de leche
  • 2 cucharadas de maicena (fécula de maíz)
  • Azúcar al gusto

Instrucciones paso a paso

1. La preparación de la piña (El toque mágico): En una olla pequeña, coloque los trozos de piña, el azúcar, la canela y un chorrito de agua. Cocine a fuego medio hasta que la piña suelte su jugo, se suavice y se forme un almíbar ligero. Retire del fuego. Nota importante: Separe los trozos de piña del líquido (el “agua de piña”). Reserve ambos por aparte.

2. El batido del pan: Precaliente el horno a 180°C (350°F) y engrase un molde para hornear. En un tazón grande, creme la mantequilla junto con la taza de azúcar hasta obtener una mezcla pálida. Agregue los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición.

3. Integrar los secos y líquidos: Tamice la harina junto con el polvo de hornear (Royal). Incorpore estos ingredientes secos a la mezcla de huevos, alternando con el jugo de naranja y la cucharada de vainilla. Mezcle solo hasta que todo esté bien integrado y no haya grumos (evite batir en exceso para que el pan quede suave).

4. Al horno: Vierta la mezcla en el molde engrasado y hornee por unos 35 a 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio y la superficie esté doradita.

5. El Glaseado cremoso: Mientras el pan está en sus últimos minutos de horno, prepare el glaseado. En una olla en frío, disuelva muy bien las 2 cucharadas de maicena en la taza y media de leche. Agregue azúcar a su gusto. Lleve la olla a fuego medio, revolviendo constantemente para que no se hagan grumos, hasta que la mezcla espese y tome consistencia de crema pastelera ligera. Retire del fuego.

6. El ensamblaje final (El secreto del sabor): Aquí es donde ocurre la magia. Apenas saque el pan del horno y estando aún caliente:

  • Vierta inmediatamente el “agua de piña” (el almíbar que reservamos) por toda la superficie para que el pan lo absorba.
  • Distribuya los trozos de piña cocida sobre el bizcocho húmedo.
  • Finalmente, bañe todo el postre con el glaseado de leche caliente, cubriendo bien la piña y el pan.

El consejo de la abuela: Deje que el postre se enfríe un poco para que el glaseado tome textura, aunque, si la familia está cerca, ¡es muy probable que no le den tiempo de enfriarse! Ideal para acompañar con un buen café chorreado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *