{"id":3089,"date":"2022-03-14T11:34:02","date_gmt":"2022-03-14T17:34:02","guid":{"rendered":"http:\/\/tradicionescostarica.ucr.ac.cr\/?p=3089"},"modified":"2022-03-14T11:34:03","modified_gmt":"2022-03-14T17:34:03","slug":"na-zarate","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tradicionescostarica.ucr.ac.cr\/index.php\/2022\/03\/14\/na-zarate\/","title":{"rendered":"\u00d1a Z\u00e1rate"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Es dama se\u00f1orial. Vive en un &#8220;Encanto&#8221; de la &#8220;Piedra Blanca&#8221; de Escaz\u00fa en la estaci\u00f3n lluviosa; en la seca, en otro de la Piedra de Aserr\u00ed. Vive sola. Ella se hace todas sus cosas y jam\u00e1s ha recurrido a seres extraterrenales, que los tiene a mano, para sus extraordinarias actividades. En ambos encantos posee magn\u00edficos jardines de opulentas flores que jam\u00e1s marchitan. Pero: \u00a1ojo! no hay que tocarlas so pena de quedar encantado.. por un tiempo no muy prolongado. Pasado \u00e9ste, volv\u00e9s a ser lo que fuiste, pero difunto. Ella misma te entierra en cementerios que tiene en ambos jardines, donde descansan los que por tocar, todo lo arriesgan. Pod\u00e9s visitar sin peligro esos &#8220;Encantos&#8221; pero solamente el Jueves y Viernes Santos. En uno de sus jardines, no recuerdo ahora cu\u00e1l, hay un lago peque\u00f1o, un estanque m\u00e1s bien, que es un acuario mal\u00e9fico, sin fondo, como un ojo terrible e isomne. No hay que mirarlo. Posee el poder de transmitir el &#8220;mal de ojo&#8221;. \u00a1Cuidado! Esta se\u00f1ora, que cuando joven era una Diana Cazadora, se top\u00f3 con el Due\u00f1o de Monte y \u00e9ste, amigablemente, la present\u00f3 al mismo Lucifer. Ella hizo contrato con \u00e9l: le ir\u00eda entregando almas a cambio de los &#8220;Encantos&#8221;. As\u00ed fue. El &#8220;Encanto de Escaz\u00fa tiene tres ventanucos: por uno se esp\u00eda Escaz\u00fa, por otro San Ignacio y por el tercero Aserr\u00ed. Tiene agentes, que jam\u00e1s conocer\u00e1s. Estos que viven entre ustedes, le procuran gentes de curiosidad malsanas que terminan en uno de sus cementerios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Do\u00f1a Z\u00e1rate hace maleficios, enciende serpientes; a un hombre inteligente le vuelve alelado. A un pol\u00edtico listo le transforma en despistado, a uno virtuoso en aprovechadillo, a uno liberal en hip\u00f3crita santurr\u00f3n, a uno mesurado y prudente en deslumbrado despilfarrador. Es politiquera, y mal anda la pol\u00edtica cuando interviene do\u00f1a Z\u00e1rate a sugerir. A una melindrosa y callada doncella la convierte en hembra desenvuelta y parlera. A un prohombre adusto, en ombligo de locuras. A una doncella, que por haberse cansado de andar mucho tiempo con toda su virginidad a cuestas, la abandona en el primer recodo y de resueltas queda a dolorida, compungida y descosida, do\u00f1a Z\u00e1rate le enhebra, la hilvana, la cose y zurce, de tal manera, que la deja tan intacta como el d\u00eda que la pari\u00f3 su madre. Usa luto y mitones cuando viaja, toda indiferencia y silencio, al Mercado Central a proveerse de implementos. Hier\u00e1tica, encorsetada y lejana. Hay hierbas, destilados, oraciones, cant\u00e1ridas, perfumes infusiones, toques, miradas, grimorios, alquitaras, clepsidras para torcer la voluntad, tundir cuerpos, macerar virtudes, sembrar ciza\u00f1a, esparcir el mal, ahuyentar la bondad y que todo se lo alce el demonio. Todo es f\u00e1brica de Z\u00e1rate. Pero tiene gestos con la gente pobre: a un mis\u00e9rrimo jornalero que andaba con su multa cerca de la Piedra Blanca de Escaz\u00fa recogiendo bara\u00f1as para su mortecino fog\u00f3n, le dio grandes manojos de quelites de ayote, de chiverre, de zapallo. El hombre desilusionado, los tir\u00f3 al fondo del zurr\u00f3n. A poco, ya de vuelta la mula no pod\u00eda andar agobiada por el peso. El hombr\u00e9 tir\u00f3 lo quelites y la mula recuper\u00f3 su alegre trotecillo. En la noche, la mujer vio algo brillante en el fondo del zurr\u00f3n: era un quelite de oro. Corrieron a alzar el resto a la vera del trillo y todos eran quelites de oro que brillaban cordialmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\"><strong>Referencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Zeled\u00f3n Cart\u00edn, E. (2018). Leyendas costarricenses. Universidad Nacional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es dama se\u00f1orial. Vive en un &#8220;Encanto&#8221; de la &#8220;Piedra Blanca&#8221; de Escaz\u00fa en la estaci\u00f3n lluviosa; en la seca, en otro de la Piedra de Aserr\u00ed. Vive sola. Ella se hace todas sus cosas y jam\u00e1s ha recurrido a seres extraterrenales, que los tiene a mano, para sus extraordinarias actividades. 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