{"id":1210,"date":"2022-01-16T10:49:23","date_gmt":"2022-01-16T16:49:23","guid":{"rendered":"http:\/\/tradicionescostarica.ucr.ac.cr\/?p=1210"},"modified":"2022-01-25T16:05:05","modified_gmt":"2022-01-25T22:05:05","slug":"la-doncella-del-bosque","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tradicionescostarica.ucr.ac.cr\/index.php\/2022\/01\/16\/la-doncella-del-bosque\/","title":{"rendered":"La doncella del bosque"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Cuenta la leyenda que hace ya muchos siglos se hab\u00eda establecido una tribu india en las bajas y arenosas costas atl\u00e1nticas de la actual Costa Rica, no muy lejos de un espeso bosque de cedros, donde habitaban los m\u00e1s variados animales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Entre los componentes de aquella tribu se dice que se encontraba un famoso y joven guerrero, cuya crueldad no s\u00f3lo era temida por sus enemigos, sino hasta por sus propios compa\u00f1eros de armas. Ni siquiera los animales se libraban de la dureza de su coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Tambi\u00e9n formaba parte de la misma tribu una hermosa doncella que llamaba la atenci\u00f3n de todas, no s\u00f3lo por su gran belleza, sino, preferentemente, por la nobleza de sus sentimientos manifesada en todos los actos de su vida. Ella cuidaba a los guerreros heridos y a los enfermos hasta caer agotada, sin tomarse siquiera un momento de reposo. En cuanto a los animales, era conocido por todos lo mucho que los quer\u00eda. En el ejercicio de los buenos sentimientos consist\u00eda su mayor felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Quiso la desdicha que el feroz guerrero, habiendo llegado a la edad de elegir esposa, se decidiese por la noble doncella, pues desde que \u00e9sta le hab\u00eda curado sus heridas despu\u00e9s de una batalla, ya no pudo pensar en otra. As\u00ed es que el cruel joven se decidi\u00f3 a solicitar al padre de la muchacha que se la concediera por esposa. Este, que ya era un anciano, conociendo la manera de ser del guerrero y lo mucho que sufrir\u00eda su hija si se ve\u00eda obligada a casarse con un hombre tan feroz, intent\u00f3 poner algunos d\u00e9biles pretextos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-Mi hija es a\u00fan muy joven para casarse.<br>-Otras m\u00e1s j\u00f3venes que ella se han casado ya -replic\u00f3 el guerrero.<br>-Es cierto, pero mi hija le gusta cuidar de los heridos y de los animales. Si se casa contigo, ya no podr\u00e1 hacerlo.<br>-Pues tiene que casarse conmigo. De lo contrario, te aseguro que te pesar\u00e1 -amenaz\u00f3 el guerrero-. Espero que lo pienses bien y que ma\u00f1ana me des tu respuesta. Pero ten en cuenta que estoy dispuesto a casarme con ella pase lo que pase. \u00bfEntendido?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Y el guerrero, dichas sus \u00faltimas palabras, se puso en pie y march\u00f3 mal humerado. El pobre viejo se qued\u00f3 abatido y sin saber qu\u00e9 hacer. Cuando volviera su hija le contar\u00eda todo lo sucedido y que ella decidiera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">No hab\u00eda pasado mucho tiempo cuando el buen padre oy\u00f3 a lo lejos la voz de la muchacha que regresaba cantando, seg\u00fan era su costumbre. Cantaba tan armoniosamente, imitando el canto de las aves, que todos admiraban en ella esta cualidad tanto como sus virtudes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Por fin, el viejo se asom\u00f3 a la puerta de su caba\u00f1a para ver llegar a la doncella. La vio tan feliz, tan gozosa que, cuando la tuvo a su lado, ni siquiera se atrevi\u00f3 a decirle una palabra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Pero la joven not\u00f3 en seguida la tristeza de su padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-\u00bfQu\u00e9 te ocurre? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s tan triste?<br>-Preferir\u00eda no decirtelo -contest\u00f3 el viejo-, pero mi obligaci\u00f3n es lo contrario. Baisa el guerrero ha estado aqu\u00ed a pedirte por esposa.<br>La joven palideci\u00f3.<br>-Y t\u00fa \u00bfqu\u00e9 le has dicho?<br>-Que eres muy joven todav\u00eda.<br>-Me alegro que le hayas contenstado esto. Es un hombre odioso, con \u00e9l no me casar\u00eda nunca. \u00bfQu\u00e9 te ha contestado \u00e9l?<br>-Que aunque me oponga, se casar\u00e1 contigo.<br>-Se equivoca.<br>-Hija m\u00eda, creo que no tendr\u00e1s m\u00e1s remedio que acceder. De lo contrario, ser\u00e1 capaz de hacernos alg\u00fan da\u00f1o.<br>-Pues pase lo que pase, no me casar\u00e9 con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">A la ma\u00f1ana siguiente, volvi\u00f3 a presentarse Baisa, el guerrero en la caba\u00f1a del anciano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-Supongo que ya te habr\u00e1s decidido.<br>-Ella no quiere.<br>El guerrero se ri\u00f3 a carcajadas; luego contest\u00f3:<br>-\u00bfAcaso no sab\u00e9is, ni t\u00fa ni ella que el cacique me considera m\u00e1s que a todos sus servidores juntos?<br>-S\u00ed, lo sabemos.<br>-\u00bfY eso no te da a entender que hoy mismo te llamar\u00e1 para ordenarte que me entregues a tu hija por esposa?<br>-Lo comprendo. No tendr\u00e9 m\u00e1s remedio que entreg\u00e1rtela en contra de mi voluntad y de la suya.<br>-As\u00ed me gusta. Ma\u00f1ana vendr\u00e9 p\u00f3r ella. Ya tengo preparado todo para la fiesta. Sab\u00eda muy bien que no te negar\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Cuando la muchacha regres\u00f3 del bosque, sali\u00f3 su padre a recibirla con l\u00e1grimas en los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-Hija m\u00eda, el cacique me obligar\u00e1 a entregarte. Ya sabes que Baisa es m\u00e1s que un hermano para \u00e9l. Nuestra negativa es in\u00fatil.<br>-A\u00fan tiene remedio- contest\u00f3 la joven.<br>-No veo ninguno.<br>-\u00bfEs que no has pensado que puedo huir al bosque? Lo conozco mejor que nadie y s\u00e9 todos sus rincones palmo a palmo. Si me persiguen, no podr\u00e1n encontrarme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Ante aquella idea, los ojos del anciano brillaron con gozo, pero pronto volvieron a llenarse de dolor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-Hija m\u00eda, si te vas al bosque, no podr\u00e9 verte, pues si voy a buscarte me seguir\u00e1n y te encontrar\u00e1n. T\u00fa tampoco podr\u00e1s regresar a nuestra caba\u00f1a: te apresar\u00edan y te entregar\u00edan a Baisa.<br>-Volver\u00e9 por la noche, cuando todos duerman.<br>-Est\u00e1 bien. Lo haremos as\u00ed. Pero vete ahora mismo. Y dir\u00e9 a Baisa que no s\u00e9 nada de ti, que has desaparecido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Se despidieron padre e hija con l\u00e1grimas en los ojos, pero a la vez con la satisfacci\u00f3n de que el feroz guerrero no se saldr\u00eda con la suya, ni siquiera contando con el apoyo del cacique.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Apenas albore\u00f3 el d\u00eda siguiente cuando el cruel Baisa, acompa\u00f1ado por una corte de guerreros, se present\u00f3 en la caba\u00f1a del anciano para llevarse a la doncella y empezar la fiesta nupcial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-\u00bfC\u00f3mo es que no est\u00e1 aqu\u00ed tu hija, ataviada ya para la ceremonia?<br>-Mi hija -contest\u00f3 el anciano- ha desaparecido y yo no s\u00e9 donde se encuentra.<br>-\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s diciendo? \u00bfD\u00f3nde la ocultas?<br>-Yo no la oculto en ninguna parte ni s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1.<br>-La buscar\u00e9 hasta dar con ella. Y ten en cuenta que si la has escondido, vendr\u00e9 por ti y te sacar\u00e9 los ojos.<br>-Puedes hacer lo que quieras. Pero yo te aseguro que no s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1. Cuando le dije que hoy vendr\u00edas por ella, se afligi\u00f3 mucho y desapareci\u00f3 de mi vista.<br>-La buscar\u00e9 en el bosque y la traer\u00e9 arrastrada por los cabellos. Nadie se burl\u00f3 de m\u00ed en toda la vida y no consentir\u00e9 que lo haga ella. Te aseguro que la castigar\u00e9. Esta burla es imperdonable -y volvi\u00e9ndose hacia los guerreros exclam\u00f3-: \u00a1Vamos a buscarla ahora mismo!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Baisa y los guerreos que lo acompa\u00f1aban se encaminaron hacia el bosque pr\u00f3ximo. Sab\u00edan muy bien que era el \u00fanico sitio donde la joven se pod\u00eda ocultar. Pronto llegaron a los primeros cedros. \u00bfD\u00f3nde estar\u00eda? En seguida salieron de dudas. No muy lejos de ellos, empezaron a o\u00edr el armonioso canto de la doncella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-\u00a1No se escapar\u00e1! -grit\u00f3 Baisa lleno de gozo-. Rodead este espacio del bosque. Es seguro que no tendr\u00e1 escape. Su maravillosa voz la ha perdido. Ahora va a saber lo que supone burlarse de Baisa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Y todos los guerreros se repartieron la zona se\u00f1alada para la b\u00fasqueda de la doncella, y de tal modo lo hicieron que era imposible que se les pudiese escapar. Al cuel Baisa le brillaban los ojos de puro gozo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-Prefiero matarla antes de que se me escape-, repet\u00eda una y otra vez mientras iban estrechando el cerco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\"> Lo m\u00e1s sorprendente para los guerreros era que la joven segu\u00eda cantando, sin que su instinto o sus despiertos sentidos la pusieran sobre aviso. Pero de pronto se hizo el silencio y no se volvi\u00f3 a escuchar el delicioso c\u00e1ntico de la joven.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-Nos ha descubierto- pens\u00f3 Baisa-, pero no puede escaparse. Y todos siguieron estrechando el cerco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Ya empezaban a o\u00edrse unos a otros, seguidamente comenzaron a verse entre el follaje y poco despu\u00e9s todos se reunieron en el sitio convenido sin que ninguno de ellos hubiera dado cin el menor rastro de la joven.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-\u00a1No lo puedo comprender!- gritaba Baisa cada vez m\u00e1s enfurecido-.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Si es que los dioses la ayudan ser\u00e9 capaz de disput\u00e1rsela a ellos mismos. \u00a1De Baisa no se burla nadie! Hagamos otra tentativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Y varias veces buscaron y rebuscaron a la joven, pero todo fue in\u00fatil. Por fin, ya rendidos, cuando empezaban a caer las primeras sombras nocturnas, Baisa y los otros guerreros decidieron volver al pobaldo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Apenas se hab\u00edan alejado unos pasos cuando de nuevo surgi\u00f3 el maravilloso canto de la doncella. Al o\u00edrlpo se llenaron de ira. Se estaba burlando de ellos, pero al d\u00eda siguiente dar\u00edan una batida tan minuciosa que no podr\u00eda escapar de ninguna manera. As\u00ed lo dispuso Baisa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Cuando los guerreros desaparecieron la doncella sali\u00f3 de su escondrijo, una cavidad que era imposible descubrir para quien no conociera el bosque como ella lo conoc\u00eda. \u00a1Qu\u00e9 segura estaba de que jam\u00e1s la encontrar\u00edan! En aquel lugar hab\u00eda estado oculta todo el tiempo que dur\u00f3 su b\u00fasqueda y all\u00ed volver\u00eda en cualquier momento de peligro. Ni Baisa ni nadie ser\u00eda capaz de localizarla. Adem\u00e1s se burlar\u00eda de ellos con su delicioso c\u00e1ntico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\"> Apenas lleg\u00f3 Baisa al poblado, fue a ver al cacique y le cont\u00f3 todo lo que le hab\u00eda sucedido. Despu\u00e9s le pidi\u00f3 ayuda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-Es preciso que ma\u00f1ana pongas a mi disposici\u00f3n todos tus guerreros.<br>-Ma\u00f1ana se pondr\u00e1n a tus \u00f3rdenes todos lo hombres que necesites. Se reunir\u00e1n aqu\u00ed ante mi caba\u00f1a y marchar\u00e1n contigo.<br>-Est\u00e1 bien. Que est\u00e9n preparados a la salida del sol- dijo Baisa, mientras ard\u00eda de impaciencia por ver llegar el d\u00eda siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Y cay\u00f3 la noche. Todos lo ind\u00edgenas se recogieron para dormir. No otra cosa esperaba la doncella para regresar al poblado y ver a su padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Cuando la joven calcul\u00f3 que nadie estar\u00eda ya despierto, sali\u00f3 del bosque y se encamin\u00f3 a la caba\u00f1a de su padre. Camin\u00f3 atenta al menor ruido. Nadie la vigilar\u00eda a aquellas horas. Por fin, lleg\u00f3 a la caba\u00f1a. Escuch\u00f3 atenta por detr\u00e1s de la misma para comprobar si alguien acompa\u00f1aba al anciano, pero pronto se convenci\u00f3 que estaba solo y penetr\u00f3 cautelosa. La alegr\u00eda del padre y la hija al encontrarse no tuvo l\u00edmites.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-Ma\u00f1ana a la salida del sol- le dijo el anciano- ir\u00e1n a buscarte todos lo guerreros de la tribu.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-No te preocupes, padre. Estoy segura de que no me podr\u00e1n encontrar. Y mucho antes de que saliera nuevamente el sol, se dirigi\u00f3 la joven a su escondite del bosque.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Acababa de empezar el nuevo d\u00eda y ya estaban todos lo guerreros preparados para la marcha sobre del bosque. Se hab\u00edan reunido en la gran explanada que se extend\u00eda ante la caba\u00f1a del cacique. Baisa les dio las \u00f3rdenes convenientes y les explic\u00f3 su cometido. Las mujeres y los ni\u00f1os tambi\u00e9n se hab\u00edan congregado alrededor de los guerreros, deseosos de contemplar aquel espect\u00e1culo que se repet\u00eda siempre que se preparaba alguna batalla. Pero en esta ocasi\u00f3n no todos los espectadores, ni siquiera los guerreros, ve\u00edan con buenos ojos lo que hab\u00eda tramadao el cruel Baisa. Entre las mujeres pod\u00edan o\u00edrse conversaciones como la siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-Ella es la joven que m\u00e1s vale de toda la tribu.<br>-\u00c9l es cruel y sanguinario.<br>-No deber\u00edamos consentir el crimen que se prepara.<br>-Yo voy a protestar- dijo una anciana.<br>-No lo hagas. Baisa te matar\u00e1.<br>-No creo que se atreva a hacerlo -respondi\u00f3 la anciana a la vez que se adelantaba hacia el guerrero.<br>Cuando Baisa vio a la anciana junto a s\u00ed la separ\u00f3 con un empuj\u00f3n.<br>-Ap\u00e1rtate, vieja. \u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed?<br>-Vengo a protestar por el crimen que preparas. La doncella que t\u00fa persigues con m\u00e1s sa\u00f1a que al enemigo, es de buen coraz\u00f3n y capaz de los mayores sacrificios&#8230; No le debes hacer ning\u00fan da\u00f1o.<br>-Te est\u00e1 diciendo la verdad -exclam\u00f3 un guerrero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Baisa no contest\u00f3. Se puso p\u00e1lido de ira y empu\u00f1ando fuertemente su lanza arremeti\u00f3 contra la pobre anciana que cay\u00f3 muerta a sus pies. Seguidamente mand\u00f3 aprisionar al guerrero que se hab\u00eda rebelado y dijo que le ataran a un \u00e1rbol, orden que se cumpli\u00f3, al instante. Luego se acerc\u00f3 al prisionero y lo abofete\u00f3, a la vez que le anunciaba su pr\u00f3ximo martirio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-Cuando regrese con mi presa, me entretendr\u00e9 en tirar flechas sobre tu cuerpo. Hace mucho tiempo que no peleo y quiero ver si soy capaz de atravesar un coraz\u00f3n con el primer dardo que dispare. S\u00ed es as\u00ed, tendr\u00e1s suerte. Pide a los dioses que no me falle el tiro -y diciendo esto, Baisa se volvi\u00f3 hacia los otros guerreros-. \u00bfHab\u00e9is o\u00eddo? El mismo castigo le espera al primero que desobedezca mis \u00f3rdenes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Del lado de las mujeres se levant\u00f3 un rumor de desagarado al o\u00edr las crueles palabras de Baisa. Este mir\u00f3 col\u00e9rico hacia ellas y a\u00f1adi\u00f3:<br>-Y a vosotras os digo que tom\u00e9is ejemplo de esta maldita vieja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Se hizo un gran silencio. Baisa recorri\u00f3 con la vista la formaci\u00f3n de sus guerreros, avanz\u00f3 para ponerse a la cabeza de ellos y dio la orden de marcha. Al instante, todos lo guerreros se encaminaron hacia el bosque.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Despu\u00e9s de caminar largo rato, Baisa u los suyos llegaron a los primeros cedros, donde hicieron alto para tomar las medidas necesarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-Nadi ha de disparar sus flechas -dijo Baisa-. Solo deseo que la joven sea apresada y que se me entregue inmediatamente. Tenemos que rodear el bosque y avanzar hacia su centro, donde nos reuniremos todos, Esta vez no se puede escapar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Inmediatamente indic\u00f3 a cada grupo el sector  que deb\u00eda recorrer. Estaba dando las \u00faltimas \u00f3rdenes cuando se qued\u00f3 como petrificado. Desde el interior del bosque llegaba claro y armonioso el canto de la doncella. Aquello era un desaf\u00edo que no estaba dispuesto a consentir. Palideci\u00f3 intensamente y grit\u00f3 lleno de ira:<br>-\u00a1Vamos, rodead el bosque!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Los guerreros empezaron a avanzar r\u00e1pidamente hacia los lugares que les hab\u00eda indicado Baisa y cuando completaron el cerco, caminaron hacia el intrincado coraz\u00f3n del bosque. Pero el canto de la doncella no cesaba. Por fin cuando los guerreros ya hab\u00edan avanzado mucho hacia el interior, ces\u00f3 el canto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Pasado mucho tiempo, empezaron a encontrarse algunos de los que ven\u00edan por direcci\u00f3n opuesta. Por fin, se reunieron todos. Pero la doncella sigui\u00f3 sin aparecer. Baisa estaba como enloquecido de furor.<br>-\u00a1Volved a rodear el bosque y prededle fuego por todas partes!<br>-Si hacemos eso -replic\u00f3 uno de los jefecillos-, morir\u00e1 abrasada la busc\u00e1is con tanto empe\u00f1o.<br>-\u00a1Si eso es lo que deseo!<br>-\u00a1Pero&#8230;! -iba a replicar otro.<br>-\u00a1Al que replique le corto la lengua!<br>\u00a1Vamos, daos prisa!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Hubo un momento de indecisi\u00f3n. Los guerreos no se atrev\u00edan a cumplir la orden, pues muchos hab\u00edan sido curados y atendidos despu\u00e9s de las batallas por la misma joven a quien condenar\u00edan a una muerte segura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">De todos modos, conociendo la crueldad y el poder a Baisa, que era el hombre de confianza del cacique, empezaron a alejarse hacia el linde del bosque que deb\u00edan rodear primero e incendiar seguidamente por todas partes para que no hubiese escapa posible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-No lo deber\u00edamos hacer -dec\u00eda uno.<br>-Verdaderamente es una crueldad que no se debe cometer, pero si no lo hacemos, seremos nosotros los condenados.<br>-\u00bfHa venido el brujo?<br>-S\u00ed.<br>-\u00bfY qu\u00e9 dice?<br>-Est\u00e1 callado, serio, impasible. Cuando le hablan no contesta. Parece que \u00e9l mismp se encuentra horrorizado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">El bosque ya hab\u00eda empezado a arder por varios lugares. Un jefecillo se acerc\u00f3 a los que dialogaban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-\u00bfQu\u00e9 hac\u00e9is ah\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 no hab\u00e9is prendido fuego a ese sector?<br>\u00a1Prendedlo ahora mismo!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Poco tiempo despu\u00e9s ard\u00eda el bosque tambi\u00e9n por aquella parte. El terribe anillos de fuego empez\u00f3 a reducirse, a estrecharse. De pronto volvi\u00f3 a o\u00edrse el canto de la doncella. Ahora era m\u00e1s hermoso, m\u00e1s vibrnate que nunca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Seguidamente, son\u00f3 la voz terrible de Baisa.<br>-Si te rindes y consientes en ser mi esposa, a\u00fan podr\u00e9 sacarte de entre las llamas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Pero nadie le contest\u00f3. El canto segu\u00eda impasible y hermoso como si nada sucediera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-\u00bfNo me oyes? -volvi\u00f3 a gritar el guerrero.<br>-S\u00ed. Te oigo. -Contest\u00f3 por fin, la joven-. Pero prefiero la muerte que ver tu rostro de asesino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Y la joven doncella reanud\u00f3 su delicioso canto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Entonces ocurri\u00f3 algo inesperado. El brujo que parec\u00eda estar impasible y que apenas hab\u00eda hecho ning\u00fan movimiento, se levant\u00f3 enardecido sobre la piedra en que estuvo sentado hasta aquel momento y empez\u00f3 a gritar a los dioses:<br>\u00a1Que no muera la doncella! \u00a1Hacedm, o dioses poderosos, que se salve sin ning\u00fan da\u00f1o! \u00a1Castigad a Baisa! \u00a1Que la doncella se salve!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Pero los dioses parec\u00edan no escucharle. El incendio era cada vez mayor y las llamas se iban acercando ya hacia el coraz\u00f3n del bosque de cedros donde segu\u00eda cantando la doncella un canto de alabanza a los dioses que el brujo acababa de invocar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">-\u00a1Que se salvem dioses poderosos! \u00a1Que se salve! -gritaba el brujo repetidas veces con voz degarrada-. \u00a1Que sea Baisa el que muera!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Baisa se qued\u00f3 horrorizado al escuchar al brujo. Tem\u00eda su gran poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Pero pronte se reh\u00edzo:<br>-\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 diciendo, viejo loco? -y levant\u00f3 su lanza dispuesto a clavarla en el coraz\u00f3n excitado del brujo. Mas cuando ya iba a descargar el golpe, una flecha que nadie pudo saber de d\u00f3nde lleg\u00f3, atraves\u00f3 el propio coraz\u00f3n del cruel guerrero, que cay\u00f3 muerto a los de quien \u00e9l cre\u00eda su v\u00edctima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">El canto de la doncella segu\u00eda resonando en el bosque en medio del rumor del incendio y de los desgarradores gemidos de la fieras que corr\u00edan en todas las direcciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">S\u00fabitamente call\u00f3 la doncella. \u00bfEs que habr\u00eda muerto?<br>\u00a1Que se salve, dioses poderosos! \u00a1Que se salve! Segu\u00eda gritando el burjo con los ojos puestos en el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Y de pronto son\u00f3 el canto en el aire. Un pajarillo de color ceniza, con el pico y las patas rojas como el fuego estaba cantando sobre las cabezas de los asombrados guerreros. Pero su voz no era la de un p\u00e1jaro, sino la de una mujer que, poco a poco, si iba transformando y convirtiendo en el canto del jilguero el cual puebla hoy los hermosos bosques de Costa Rica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-soundcloud wp-block-embed-soundcloud\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Los R\u00edos Gemelos by TCU 486\" width=\"1200\" height=\"400\" scrolling=\"no\" frameborder=\"no\" src=\"https:\/\/w.soundcloud.com\/player\/?visual=true&#038;url=https%3A%2F%2Fapi.soundcloud.com%2Ftracks%2F1202753932&#038;show_artwork=true&#038;maxheight=1000&#038;maxwidth=1200\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\"><strong>Referencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Zeled\u00f3n Cart\u00edn, E. (2018). Leyendas costarricenses. Universidad Nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\"> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\"><br><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\"><br><br><br><br><br><br><br><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuenta la leyenda que hace ya muchos siglos se hab\u00eda establecido una tribu india en las bajas y arenosas costas atl\u00e1nticas de la actual Costa Rica, no muy lejos de un espeso bosque de cedros, donde habitaban los m\u00e1s variados animales. Entre los componentes de aquella tribu se dice que se encontraba un famoso y&hellip;&nbsp;<a href=\"https:\/\/tradicionescostarica.ucr.ac.cr\/index.php\/2022\/01\/16\/la-doncella-del-bosque\/\" rel=\"bookmark\">Read More &raquo;<span class=\"screen-reader-text\">La doncella del bosque<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[8,3],"tags":[],"class_list":["post-1210","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-leyendas","category-tradiciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tradicionescostarica.ucr.ac.cr\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1210","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tradicionescostarica.ucr.ac.cr\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tradicionescostarica.ucr.ac.cr\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tradicionescostarica.ucr.ac.cr\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tradicionescostarica.ucr.ac.cr\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1210"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/tradicionescostarica.ucr.ac.cr\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1210\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1765,"href":"https:\/\/tradicionescostarica.ucr.ac.cr\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1210\/revisions\/1765"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tradicionescostarica.ucr.ac.cr\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1210"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tradicionescostarica.ucr.ac.cr\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1210"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tradicionescostarica.ucr.ac.cr\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1210"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}