{"id":1100,"date":"2021-12-20T14:21:51","date_gmt":"2021-12-20T20:21:51","guid":{"rendered":"http:\/\/tradicionescostarica.ucr.ac.cr\/?p=1100"},"modified":"2021-12-20T14:21:51","modified_gmt":"2021-12-20T20:21:51","slug":"la-cascada-de-la-novia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tradicionescostarica.ucr.ac.cr\/index.php\/2021\/12\/20\/la-cascada-de-la-novia\/","title":{"rendered":"La cascada de la novia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">A pocos minutos de Para\u00edso se encuentra una catarata de seiscientos pies de altura, llamda por algunos la cascada de la novia. Cuentan los que recuerdan, que ese nombre fue dado, debido a que principios del siglo actual se efectu\u00f3 un paseo a ese lugar, que dio origen a la leyenda.<br><br>Para celebrar la despedida de solteros, una popular pareja de novios realiz\u00f3 un pasep al Valle de Orosi. Sali\u00f3 de Cartago en alegre cabalgata, el grupo de amigos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Ellas graciosamente vestidas y montando a medio lado, como era la costumbre, luciendo caras frescas y bonitas. Los jinetes con su caballos &#8220;enjaizados&#8221;, con albardas decoradas en plata, riendas de crin negras y roncadoras espuelas. Entre risas, se o\u00edan los gritos cortos, argentinos y dulcemente femeninos contra los sonoros, largos y vibrantes g\u00fcipip\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Por fin llegaron al maravilloso Valle de Orose, lugar de espectacular belleza, donde parece que a Dios se le fue la mano el d\u00eda que lo cre\u00f3. Y hubo bailes, risas, algunos versos, muchos piropos, sonrisas cari\u00f1osas, miradas coquetas y picarescas, mucha alegr\u00eda y algunos brindis. Se brind\u00f3 por ella, por el futuro, por las mujeres; el novio por la novia, por su sonrisa, por sus ojazos grandes, por su pelo negro, por ese pelo cuidadosamente trenzado, m\u00e1s abajo de la rodilla, al cual, el d\u00eda de bodas, como dijo el novio, hab\u00eda que buscarle un velo de material tan transparente, que ni por un momento ocultara a la vista, tan singular belleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Todo lo bueno termina. La cabalgata emprendi\u00f3 el regreso. Al pasar cerca de la catarata, que cual eterno guardi\u00e1n, simpre en atenci\u00f3n cuida el espl\u00e9ndido Valle, brioso caballo de la linda novia, por una imprudencia ya olvidada, se asust\u00f3 de tal manera, que posiblemente loco y relinchando, se lanz\u00f3 al abismo, llev\u00e1ndose en \u00e9l a la novia buena, a la de los grandes ojazos, a la del pelo trenzado m\u00e1s abajo de la rodilla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">La leyenda ya se ha olvidado. Solamente el r\u00edo, al lanzarse en el abismo, la recuerda y estrepitosamente la repite, en un extra\u00f1o idioma que nadie puede entender&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">A pocos minutos de Para\u00edso se encuentra la catarata llamada por algunos la cascada de la novia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\"><strong>Referencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\">Zeled\u00f3n Cart\u00edn, E. (2018). Leyendas costarricenses. Universidad Nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\"> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A pocos minutos de Para\u00edso se encuentra una catarata de seiscientos pies de altura, llamda por algunos la cascada de la novia. Cuentan los que recuerdan, que ese nombre fue dado, debido a que principios del siglo actual se efectu\u00f3 un paseo a ese lugar, que dio origen a la leyenda. 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